De ser así, sería muy bueno que leyera este decálogo:
CARTA DE UN HIJO A SUS PADRES
No me des todo lo que pido. A veces solo pido para ver hasta donde puedo coger.
No me grites. Te respeto menos cuando lo haces; y me enseñas a gritar a mi también y yo no quiero hacerlo.
No me des siempre ordenes. Si en vez de ordenes a veces me pidieras cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana. Si tu me haces sentir mejor que los demás; alguien va a sufrir; y si me hacer sentir peor que los demás; seré yo quien sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mi mismo. Si tu haces todo por mi, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mi, ni me pidas que lo haga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el porque lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estas equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti, y así me enseñaras a admitir mis equivocaciones también.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con la que tratas a tus amigos. Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
No me digas que haga una cosa, cuando tu no la haces. Yo aprenderé lo que tu hagas, aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que tu digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, no me digas "no tengo tiempo para bobadas", o "eso no tiene importancia". Trata de comprenderme y ayudarme.
Y quiéreme, y dímelo. A mi me gusta oírtelo decir, aunque no creas necesario decírmelo.
Muchas veces, cuando un papá o una mamá llegan a una consulta por un problema de escolaridad o de atención de su niño/a, les pregunto cómo se llevan con el NO y generalmente la respuesta es la misma: "¡nos gana por cansancio!".
Cada día es más evidente la falta de interés que parecen demostrar los chicos hacia el conocimiento y la escuela. Y, lo más grave, es que de cada 30 chicos el 10% padece de algún tipo de trastorno que vuelve "loco/as" a sus maestras y padres. Este procentaje sale de un estudio de campo que estoy realizando en el sur de la ciudad de Córdoba, República Argentina, y dichos trastornos vienen acompañados de comorbilidades de algún tipo cuya estadística no he completado.
Pero a no asustarse, no todo es trastorno, muchas veces es falta de límites; por eso el decálogo. Léalo muy bien, observe a su hijo, obsérvese Ud. mismo/a y luego de descartar conductas impropias por falta del bendito NO, recién entonces, CONSULTE al pediatra, neurólogo, psicopedagogo, fonoaudiólogo, pedagogo, etc.
En caso de que alguno de sus hijos presente esta falla de atención le hago llegar algunas pautas que debería observar atentamente en él y que le servirán de alerta para una consulta médica:
SIGNOS QUE INDICAN DESATENCIÓN O INATENCIÓN ![]()
- Se distrae con facilidad
- Su tiempo de atención es muy corto o simplemente corto
- Se "aburre" fácilmente
- Suele decirse de él que "vive en la luna"
- Despliega mucha actividad pero obtiene pocos resultados
- manifiesta mucho entusiasmo al comienzo de una tarea nueva pero rápidamente la abandona ante la mínima dificultad
- Tiene serios problemas para completar las tareas y mucho más si debe hacerlo solo.
- Muchas veces no presta atención a los detalles
- Comete errores por descuido: en la escuela, las tareas, el trabajo o cualquier otra actividad.
- Parece NO escuchar cuando se le habla directamente mirando con carita de asombro
- Suele tener dificultades para comprender las consignas
- Deja incompletas las tareas u olvida hacerlas
- No puede organizar su tiempo ni su trabajo
- Evita y rechaza toda tarea que requiera "esfuerzo mental sostenido"
- Pierde los útiles escolares incluso las tareas realizadas con dedicación: es muy descuidado
Si su hijo/a presenta por lo menos de seis a diez de estos síntomas estamos en presencia de un Trastorno por Déficit de Atención llamado AD.
¿Pero qué es un trastorno por déficit de atención o AD?
Es una perturbación común en el campo de la atención, el control de los impulsos y el control de los movimientos. Es de base neurobiológica y suele presentarse con un grado inapropiado de hiperactividad e impulsividad.
Como el tema es complejo, por ahora lo dejo reflexionando y nos conectamos mañana con más novedades sobre el tema que le aflige.
De ser así, sería muy bueno que leyera este decálogo:
CARTA DE UN HIJO A SUS PADRES
No me des todo lo que pido. A veces solo pido para ver hasta donde puedo coger.
No me grites. Te respeto menos cuando lo haces; y me enseñas a gritar a mi también y yo no quiero hacerlo.
No me des siempre ordenes. Si en vez de ordenes a veces me pidieras cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple las promesas buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana. Si tu me haces sentir mejor que los demás; alguien va a sufrir; y si me hacer sentir peor que los demás; seré yo quien sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mi mismo. Si tu haces todo por mi, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras delante de mi, ni me pidas que lo haga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el porque lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estas equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti, y así me enseñaras a admitir mis equivocaciones también.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con la que tratas a tus amigos. Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
No me digas que haga una cosa, cuando tu no la haces. Yo aprenderé lo que tu hagas, aunque no lo digas. Pero nunca haré lo que tu digas y no hagas.
Cuando te cuente un problema mío, no me digas "no tengo tiempo para bobadas", o "eso no tiene importancia". Trata de comprenderme y ayudarme.
Y quiéreme, y dímelo. A mi me gusta oírtelo decir, aunque no creas necesario decírmelo.
Muchas veces, cuando un papá o una mamá llegan a una consulta por un problema de escolaridad o de atención de su niño/a, les pregunto cómo se llevan con el NO y generalmente la respuesta es la misma: "¡nos gana por cansancio!".
Cada día es más evidente la falta de interés que parecen demostrar los chicos hacia el conocimiento y la escuela. Y, lo más grave, es que de cada 30 chicos el 10% padece de algún tipo de trastorno que vuelve "loco/as" a sus maestras y padres. Este procentaje sale de un estudio de campo que estoy realizando en el sur de la ciudad de Córdoba, República Argentina, y dichos trastornos vienen acompañados de comorbilidades de algún tipo cuya estadística no he completado.
Pero a no asustarse, no todo es trastorno, muchas veces es falta de límites; por eso el decálogo. Léalo muy bien, observe a su hijo, obsérvese Ud. mismo/a y luego de descartar conductas impropias por falta del bendito NO, recién entonces, CONSULTE al pediatra, neurólogo, psicopedagogo, fonoaudiólogo, pedagogo, etc.
En caso de que alguno de sus hijos presente esta falla de atención le hago llegar algunas pautas que debería observar atentamente en él y que le servirán de alerta para una consulta médica:
SIGNOS QUE INDICAN DESATENCIÓN O INATENCIÓN ![]()
- Se distrae con facilidad
- Su tiempo de atención es muy corto o simplemente corto
- Se "aburre" fácilmente
- Suele decirse de él que "vive en la luna"
- Despliega mucha actividad pero obtiene pocos resultados
- manifiesta mucho entusiasmo al comienzo de una tarea nueva pero rápidamente la abandona ante la mínima dificultad
- Tiene serios problemas para completar las tareas y mucho más si debe hacerlo solo.
- Muchas veces no presta atención a los detalles
- Comete errores por descuido: en la escuela, las tareas, el trabajo o cualquier otra actividad.
- Parece NO escuchar cuando se le habla directamente mirando con carita de asombro
- Suele tener dificultades para comprender las consignas
- Deja incompletas las tareas u olvida hacerlas
- No puede organizar su tiempo ni su trabajo
- Evita y rechaza toda tarea que requiera "esfuerzo mental sostenido"
- Pierde los útiles escolares incluso las tareas realizadas con dedicación: es muy descuidado
Si su hijo/a presenta por lo menos de seis a diez de estos síntomas estamos en presencia de un Trastorno por Déficit de Atención llamado AD.
¿Pero qué es un trastorno por déficit de atención o AD?
Es una perturbación común en el campo de la atención, el control de los impulsos y el control de los movimientos. Es de base neurobiológica y suele presentarse con un grado inapropiado de hiperactividad e impulsividad.
Como el tema es complejo, por ahora lo dejo reflexionando y nos conectamos mañana con más novedades sobre el tema que le aflige.